Se muere una sola vez

La semana transcurre entre rumores, verdades y mentiras. Parece que el tiempo se detuvo y, como en el centro del huracán, el silencio aturde y la aparente quietud causa pavor. La incertidumbre se refleja en el rostro de los transeúntes o en aquellas personas que presurosamente acuden a comprar cualquier artículo. Sin embargo, todo depende del valor que, la noche anterior le asignaron a los comestibles, el dueño del supermercado o el “chino” de la bodega.

La gente, que ahora no se detiene a observar vitrinas, marcha presurosa, pues tampoco le dedican tiempo a la conversación casual con el conocido, ni siquiera para dar el cotidiano saludo mañanero. Las noticias circulan a gran velocidad. Estas, a media mañana cambian o se hacen obsoletas ante las nuevas informaciones, que ahora estallan como enormes piedras en el techo de nuestros hogares.

Impresiona el desinterés de unos y otros por lo que sucede en el país. Asesinatos, atracos, robos, violaciones de niños y capturas policiales de algunas personas etiquetadas por el régimen como desestabilizadores, son eventos comunes que importan poco o no captan el interés del ciudadano, que ocupado en atender sus propias necesidades por sobrevivir en esta peligrosa “jungla roja”, se abandona a su suerte, desesperanzado al no percibir salida alguna hacia un destino de mayor riqueza y prosperidad, que le permita vivir dignamente.

Es así que su desencanto, desmotivación y desesperanza no es precisamente la larga espera por el auxilio extranjero. Su desánimo fundamentalmente se origina en la poca o equivocada interpretación de los líderes y sus propias organizaciones políticas, que alineados en la acera opuesta al nefasto y rojizo gobierno, permanecen inertes, callados, encerrados en cónclaves o concilios, luciendo así, como arquetipos prehistóricos o lentos y torpes mastodontes, incapaces de orientar a una población enceguecida y esclavizada, por los desmanes de quienes jamás merecían haber sido los gobernantes de nuestro país.

Reinaldo Certad Palacios

Psicólogo Industrial (UCV 1978) Postgrado en Desarrollo Organizacional

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