La docencia universitaria venezolana: reflexiones desde su acontecer

Hoy en día, la docencia universitaria es un rol complejo que desde sus orígenes tiene una carga inmensa de responsabilidades que influyen en su practica cotidiana. En este sentido, la docencia universitaria venezolana ha estado permeada por un marcado tradicionalismo en la universidad que inciden directamente en los modos de producción de conocimiento, haciendo que los docentes deban ajustarse a unas normas y a un curriculum que responde a una estrategia política del Estado y a una dinámica del mercado. Es por ello que, las aulas de clases como escenario de poder, se han convertido en corrales de domesticación del pensamiento, para ideologizar para amedrentar y para hacer excluyente a los demás, en vez, de ser un escenario de diario compartir, vivir y convivir experiencias.  

Aunado a ello, la historia de la docencia universitaria en Venezuela evidencia un anclaje a una visión simplista, unidisciplinaria, fragmentada y transmisiva de los saberes por cuanto ha propiciado un aprendizaje memoristico y reproductor, lo cual se ha convertido en un instrumento de mutilación del individuo en cuanto a su capacidad de pensamiento, de contextualización en su realidad, de motivación y de autorrealización, y han sido invadidos por un pensamiento lógico-racional, rígida, simplista, absolutista, parcelada, unidisciplinaria y descontextualizado de nuestra realidad social.

Esto ha ocasionado diversos problemas, entre los cuales destacan: la preparación y formación docente; el proceso de captación de docentes; la creación y recreación del conocimiento en la docencia; el nivel de exigencia del sistema educativo universitario; el efecto de la vida personal en el docente; la evaluación del desempeño docente; la coacción hacia el desarrollo e implementación de estrategias que estimulen el pensamiento creativo e innovador; divorcio entre el currículo y la práctica profesional; escasa participación de los docentes activos en la formulación de los currículos; poca estimulación hacia la carrera docente debido a las exigencias académicas y a sus bajas remuneraciones y otros dirigidos hacia áreas más específicas como: la motivación; la didáctica, la pedagogía y otras. Además, una buena parte de los docentes universitarios hemos perdido nuestra sensibilidad como ser humano, como persona y eso obstruye el proceso de formación y autoformación, lo que constituye una debilidad que superar.

Por tal motivo, como dice Carlos Lanz y Fergunson (2010) urge una reforma epistemológica, axiológica, antropológica, sociológica, ontológica del docente y de la universidad que permita crear una crisis cognitiva en su ser y dilucidar en su evolución histórico-cultural como ha sido la docencia universitaria, cuales son sus fracturas y como ha sido permeada epistemológicamente ante los nuevos paradigmas que emergen en esta era planetaria, a fin de que pueda asumir los desafíos que les presenta el por venir.

Las nuevas tendencias de la docencia universitaria en Venezuela, van más allá de superar las barreras económicas, profesionales, culturales, legales que han permeado su rol en la sociedad. Implica crear senderos inexorables para la construcción del conocimiento científico basado en el desarrollo de estrategias que promuevan el aprendizaje significativo, la participación protagónica y la democracia cognitiva. La docencia universitaria debe estar orientada hacia el ser, en donde el sujeto juega un papel preponderante y decisivo en el marco de la realidad avasallante, compleja y dinámica que tenemos hoy día. Se intenta romper con una concepción de la docencia universitaria lógica-instrumental, de pensamiento rígido y castrante, memorística, rutinaria por una que apueste a la sensibilidad, lo estético y lo ético, lo cual constituye la fisura epistémica y la razón por la que se hace esta investigación.
Desde esta perspectiva, los docente universitarios de hoy requerimos cuestionar nuestros cimientos. Por ello me pregunto: ¿Que estamos haciendo para lograr una transformación de nuestro rol?. ¿Realmente estamos cumpliendo con nuestro rol?, ¿Seguiremos permitiendo signos de esclavitud a lo largo de la historia?. Pues, indudablemente las respuestas a esas inquietudes están en cada uno de nosotros quienes nos desempeñamos como docentes universitarios en este país, pues considero que en cada ser humano está la llave para abrir la caja donde están guardadas las respuestas de su vida. El punto de reflexión es si nos estamos alejando de nuestra misión, como seres humanos, como personas. Para ello, Humberto Maturana reconocido científico nos invita a ver el lado amoroso de la vida y a meditar.  En este sentido, nosotros como docentes universitarios tenemos un compromiso con la sociedad que debemos retomar, pero no debe ser un esfuerzo individual, pues se necesita el compromiso de muchos y el incentivo de otros. Quiero terminar con una cita biblica que dice: “Si alguno de ustedes es sabio y entendido, demuéstrelo haciendo el bien y portándose con humildad” (Santiago 3:13).
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Publicado originalmente en WordPress. Link AQUÍ

Asunción Suniaga

Dra. Asunción Suniaga Isla de Margarita - Venezuela Tlf: +58- 426-5860268 https://asuncionsuniaga.wordpress.com Skype: asuncy Facebook: asuniaga LinkedIn: asuncion-suniaga-dra-001809113 Twitter: @Asuniaga Google: +AsuncionSuniaga Instagram: @asuncy Youtube: Asuncion Suniaga

2 comentarios sobre “La docencia universitaria venezolana: reflexiones desde su acontecer

  • el 04/06/2018 a las 6:54 am
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    Cuan acertado Humberto Maturana al hablar de educación y nuestro rol como educadores en este mundo cambiante. “El educar se constituye en el proceso en el cual el niño o el adulto convive con otro y al convivir con el otro se transforma espontáneamente, de manera que su modo de vivir se hace progresivamente más congruente con el del otro en el espacio de convivencia”. La congruencia en nuestra manera de enseñar ha sido determinante para tener la sociedad que tenemos, la convivencia, el compartir con el otro, que más que todo el amor que le transmitimos a quién estamos instruyendo. “Cuando decimos que amar educa, lo que decimos es que el amar como espacio que acogemos al otro, que lo dejamos aparecer, en el que escuchamos lo que dice sin negarlo desde un prejuicio, supuesto, o teoría, se va a transformar en la educación que nosotros queremos. Como una persona que reflexiona, pregunta, que es autónoma, que decide por sí misma.
    Amar educa. Si creamos un espacio que acoge, que escucha, en el cual decimos la verdad y contestamos las preguntas y nos damos tiempo para estar allí con el niño o niña, ese niño se transformará en una persona reflexiva, seria, responsable que va a escoger desde sí. El poder escoger lo que se hace, el poder escoger si uno quiere lo que escogió o no, ¿quiero hacer lo que digo que quiero hacer?, ¿me gusta estar donde estoy?”, son algunas de las preguntas que aparecen.
    Para que el amar eduque hay que amar y tener ternura. El amar es dejar aparecer. Darle espacio al otro para que tengan presencia nuestros niños, amigos y nuestros mayores”.
    Gran reflexión amiga Asunción, Un gran abrazo…

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