Gestión de personas basada en su talento (I)

Me costó bastante ponerle un título a este post. No porque no tuviera ideas sino porque tenía muchas. Verás, en principio pensaba en algo como Gestión de personas basada en sus fortalezas, pero la gestión de las personas es, en definitiva, la mayor gestión de cualquier proyecto. Claro que hay otros recursos involucrados, pero qué haríamos sin las personas. Bueno dejando atrás el tema del nombre (supongo que el nombre que le puse te llamó la atención porque si no fuera así no estarías leyendo esto) te comento de qué va, a mi juicio, la esencia de la gestión de las personas basada en las fortalezas.

Observa este esquema:

Componentes de una fortaleza

 

Antes que nada debo decir, al igual que Buckingham y el grupo Gallup, que una fortaleza es:

El desempeño casi perfecto en el desarrollo de una actividad productiva.

Es importante esto porque este desempeño casi perfecto tiene que ser constante. No se refiere a una oportunidad en que las cosas te salen bien. Tiene que ser en todas las oportunidades que tienes para poner a prueba tu fortaleza.

Si ves el esquema anterior ciertamente no podríamos decir que hacer este tipo de esquema sea una fortaleza mía. Ya se que hay montones de herramientas gráficas que me permitirían hacer algo mucho más profesional. Tan sólo hacer el esquema típico en Power Pont:

Esquema de Power Point

El punto es que, como verás, estoy tratando de hacer algo diferente, algo que tenga un toque personal y me permita mostrar mi punto. 

Hacer el primer esquema me demoró cerca de una hora, mientras comenzaba a comprender cómo funciona el lápiz de la tableta gráfica. El esquema hecho con Power Point me demoró menos de cinco minutos. Si lo vemos así el esfuerzo inicial representa una pérdida de tiempo. Pero ¿qué hace que algunas personas se esfuercen en intentar a hacer las cosas de una forma diferente? Existe la probabilidad de que ese esfuerzo no se vea recompensado con el éxito, y sin embargo ¡persisten! ¿por qué? Simplemente por el deseo, el anhelo de aprender algo y de obtener un resultado diferente.

Este anhelo o esta motivación no se aprenden. Son parte de ti, vienen de nacimiento, y es a lo que llamamos TALENTO.

Un talento es un patrón recurrente de pensamiento.

En mi caso te estoy describiendo un talento específico, el talento idear. Pero podría decir algo similar sobre cualquiera de los otros 33 talentos que Markus Buckingham y Donald Clifton describen en su excelente libro “Ahora descubra sus fortalezas” (si quieres ver la referencia del libro en Google Books puedes hacer click AQUÍ).

Al igual con mi caso de IDEAR y mi deseo de hacer las cosas de un modo diferente, pasa con las personas con el talento ANALÍTICO:

Tu talento analítico te lleva a desafiar constantemente a los demás: “demuéstralo, dime por qué lo que argumentas es cierto”. Frente a este tipo de cuestionamiento, a algunos les pasará que sus teorías se caerán y desmoronarán. Para ti este es precisamente el reto. No deseas necesariamente destruir las ideas de otras personas, sino que exiges que sus teorías sean sólidas. Te ves a ti mismo como una persona objetiva e imparcial. Te gustan los datos porque representan información objetiva, no tienen un plan oculto, son sólo eso, datos. Armado con esos datos buscas modelos y conexiones. Deseas comprender cómo ciertos patrones o modelos interactúan ¿Cómo se combinan? ¿Cuál es el resultado? ¿Encaja ese resultado con la teoría o con la situación a la cual te enfrentas? Éstas son algunas de tus preguntas. Desglosas todos los componentes hasta revelar la causa o causas que son la raíz del problema. Algunos te consideran lógico y riguroso. Con el tiempo algunas personas se acercarán a ti por tu agilidad mental para exponerte “ideas nuevas”. Ojalá no transmitas el resultado de tu análisis con rudeza; de lo contrario, es posible que estas personas eviten compartir más ideas contigo.

En este caso la persona recurrentemente, constantemente, está buscando el por qué y el fundamento de las cosas. Cuestiona todo porque esto forma parte de su esencia. 

Las cuatro cosas más importantes que debemos saber sobre el talento son las siguientes:

El talento es un patrón recurrente de pensamientos. La persona constantemente está pensando, analizando o sintiendo de determinada manera.
El talento es innato.
El talento te impone una forma de ver el mundo.
Todos tenemos un conjunto de talentos predominantes.

El camino para el auténtico crecimiento personal y profesional pasa por reconocer en nosotros mismos esos talentos que te hacen único. Los autores del libro recomiendan que identifiques tus cinco talentos predominantes y construyas tu desarrollo profesional en torno a ellos.

Como sugiere el esquema con el que comencé el post, una fortaleza se compone de Talento, Conocimiento y Habilidad, pero eso formará parte de la segunda entrega sobre este tema.


Continua leyendo sobre fortalezas en la segunda parte de este Post haciendo click AQUÍ

Ricardo Ranalli

Psicólogo. Facilitador de procesos de aprendizaje. Diseñador instruccional. Risoterapeuta. Editor de la página web www.losagentesdecambio.com CEO de www.aprendeycambia.net

3 comentarios sobre “Gestión de personas basada en su talento (I)

    • el 06/04/2018 a las 12:05 pm
      Permalink

      Muchos saludos señor Demóstenes. Es un gusto que le dedique el tiempo para comentar los artículos de este sitio.

      Verá no son lo mismo, la habilidad es la ejecución en la práctica. Por lo cual, usted puede haber nacido con un talento y nunca haberlo puesto en práctica, por lo tanto no tiene la habilidad.

      Le pondré un ejemplo: Una persona que le encanta la pintura, sueña con la pintura, se ve a sí mismo pintando, pero nunca lo hace… no desarrolla su potencial y por lo tanto todo ese caudal se pierde porque nunca lo puso en práctica.

      Respuesta
  • Pingback:Gestión de personas basada en su talento (II) – Agentes de cambio

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