El lenguaje positivo

Las palabras sanan y las palabras hieren. Construimos y moldeamos nuestro cerebro, y por lo tanto, nuestra realidad, con las palabras que nos decimos y las palabras que decimos. En esta conversación, que me envió mi amigo Nicolás Cedeño es realmente interesante.

Luis Castellanos explica la aplicación práctica de su proyecto “palabras habitadas” desarrollado en un Instituto público de Secundaria , se ha visto como profesores, padres y sobre todo alumnos han comenzado, gracias al cambio en su lenguaje, una revolución educativa y social experimentando beneficios en la comunicación, en la resolución de conflictos y el aprendizaje.

 

 

Las que siguen son afirmaciones que rescato  de la entrevista:

  • Las palabras positivas aportan una energía y creatividad. Tu propio lenguaje activa la vida.

  • Las palabras negativas comprimen o reducen tu campo de visión del mundo. Atrapan tu tiempo y tu memoria y hacen que las sensaciones negativas duren más tiempo.

  • La inteligencia es la capacidad de encontrar futuro y las palabras positivas te hacen estar más atento y concentrado.

  • El si es la palabra que te da poder. Construye puentes.

  • Al decir no cerrarás posibilidades.

 

Ricardo Ranalli

Psicólogo. Facilitador de procesos de aprendizaje. Diseñador instruccional. Risoterapeuta. Editor de la página web www.losagentesdecambio.com CEO de www.aprendeycambia.net

3 comentarios sobre “El lenguaje positivo

  • el 24/05/2018 a las 5:43 pm
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    Excelente post. Lamentablemente no pude ver el video completo (mi Internet no ayuda) Lo único en donde tengo discrepancia es con una de las afirmaciones finales del video sobre el “no” y que esté cierra posibilidades. Mi opinión bien particular y hablando de mis experiencias, ese no a veces si te abre posibilidades, te puede liberar, expandir tus áreas de acción; a veces ese no para otros es un si rotundo para ti. Un abrazo!

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    • el 25/05/2018 a las 11:16 am
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      Muchas gracias por tu opinión Maria Emilia. Tienes razón. Al final siempre depende de la interpretación o la atribución que haga cada uno.
      Una persona que le dice a su jefe NO me voy a quedar después de la hora, abre un montón de posibilidades: puede ir al cine, puede pasar más tiempo con su hijo. Pero, y fíjate las trampas del mundo de la interpretación, yo podría decirte que le dijo no al jefe, pero le dijo SI al cine, SI a su familia. ¿Qué opinas?

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      • el 26/05/2018 a las 3:57 pm
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        ¡Totalmente de acuerdo! a eso me refería y qué buen ejemplo para mostrarlo.
        Saludos y nos seguimos encontrando en estos espacios.

        Respuesta

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